Uno de los pensamientos más repetidos entre los mandos intermedios que vuelven de vacaciones es que quizá este año toque cambiar de trabajo. Casi nunca aparece el primer día, cuando la bandeja de entrada acumula 400 correos sin abrir y no queda hueco ni para pensar. Aparece antes, en algún punto de la segunda semana de descanso, cuando el cuerpo baja de revoluciones y llega la pregunta que el ritmo del resto del año tapa tan bien: ¿me compensa lo que estoy haciendo con mi vida de lunes a viernes?

Las vacaciones son el único tramo largo del calendario en el que te ves desde fuera. Dejas de responder, dejas de apagar fuegos que no encendiste tú, y sin la urgencia ocupando todo el espacio disponible empiezas a mirar cosas que llevabas meses aplazando: la conversación pendiente con tu jefe, el proyecto que te prometieron en enero y que todavía no existe, el sueldo que no se ha movido. La sensación de poner mucho más de lo que recibes.

En los talleres de septiembre siempre hay alguien que lo dice en voz alta, casi siempre alguien con 15 o 20 años de carrera a la espalda: he vuelto distinto. Lo dice sabiendo que el descanso no explica del todo esa frase. Lo que ha cambiado durante esas semanas es que ha hecho cuentas consigo mismo, y las cuentas le han salido regular.

Mientras tú hacías eso, tu empresa también ha vuelto, y ha vuelto con el primer semestre cerrado encima de la mesa. Septiembre es el mes en el que la alta dirección compara lo previsto con lo conseguido y decide si el plan del año aguanta o hay que rehacerlo entero. Cuando los números de junio no salieron, esa revisión tiene un nombre que nadie pronuncia en la reunión general de la vuelta.

Los datos de Challenger, Gray & Christmas ayudan a ver el calendario completo. En enero de 2026 las empresas estadounidenses anunciaron 108.435 recortes de plantilla, un 118% más que un año antes, y Andy Challenger dio el motivo: la mayoría de esos planes se habían fijado al cierre de 2025. El hachazo se comunica en invierno y se decide en otoño. Cuando tú lees el correo de Recursos Humanos en enero, la decisión que te afecta lleva 4 meses tomada.

Y dentro de esa revisión hay una capa que paga más que las demás. Según los datos de Live Data Technologies publicados por Bloomberg, los mandos intermedios pasaron de representar alrededor del 20% de los despidos de cuello blanco en 2018 a casi un tercio en 2023, y en 2024 se quedaron en el 29%. Es la posición que traduce la estrategia en trabajo diario. Y la que, cuando toca recortar, figura en el presupuesto dentro de la columna de costes.

El aplanamiento tampoco es cosa de tres tecnológicas con mucha prensa. En su encuesta Workforce 2025, hecha sobre 15.000 trabajadores de 10 países, Korn Ferry recogió que el 44% de los empleados estadounidenses afirma que su empresa ha eliminado capas de dirección. La consecuencia la conoces si te ha tocado: el que se queda hereda a la gente del que se fue, con el mismo día de 8 horas y la misma cuenta de resultados que defender.

El vídeo de esta semana

Hoy publico en mi canal de YouTube un vídeo de 8 minutos sobre qué hace que a un profesional lo quieran contratar en cualquier sitio. Es la pregunta que conviene hacerse en septiembre y no en enero.

El secreto para que todas las empresas del mundo te quieran contratar. Su índice:

  • 0:00 El futuro es del perfil polímata
  • 1:53 Claves para convertirte en el activo más valioso para cualquier empresa
  • 4:08 La estrategia de carrera profesional que casi nadie practica
  • 6:14 Potencia tu autoliderazgo y acelera tu crecimiento profesional

Si solo tienes 8 minutos esta semana para dedicárselos a tu carrera, inviértelos ahí.

Ver el vídeo en YouTube

Cuatro frentes para estas 4 semanas

Si has vuelto con la sensación de que este curso toca moverse, sea porque tu empresa está en una revisión que puede acabar contigo o porque has decidido que quieres otra cosa, hay cuatro frentes que trabajar. En este orden.

1. Revisa dónde estás y actualiza tu capital de carrera

En La Carrera Infinita, el libro que escribí a cuatro manos con Rafa Sarandeses, llamamos capital de carrera a todo lo que te llevas contigo cuando te vas de una empresa: lo que sabes hacer, la gente que coge el teléfono cuando la llamas, la reputación que llega antes que tú a las reuniones y la capacidad de aprender algo nuevo a los 48 años sin que te tiemble el pulso. El sueldo se queda, y el cargo también. El capital de carrera viaja contigo.

Actualizarlo es un ejercicio de 2 horas con un papel delante, y hay que hacerlo con honestidad para que sirva de algo. Escribe qué sabías hacer hace 3 años y qué sabes hacer hoy. Si la lista es la misma, no has crecido: has aguantado. Que es lo que llevas haciendo tú y media plantilla desde 2023.

Escribe después qué parte de tu valor depende de conocer los pasillos de tu empresa actual, quién le debe un favor a quién y dónde está el atajo para que las cosas salgan. Esa parte, que dentro vale oro, fuera no cotiza. Y tú llevas años confundiéndola con talento.

2. Invierte en tu red antes de necesitarla

El networking arrastra mala fama porque la mayoría lo practica tarde y mal: se activa el mes en que te quedas sin trabajo, que es cuando menos valor tiene. Y tú lo sabes, porque has recibido esos mensajes.

Sobre esto hay investigación seria. En 2022 un equipo dirigido por Karthik Rajkumar publicó en Science varios experimentos hechos sobre más de 20 millones de usuarios de LinkedIn durante 5 años, con 600.000 cambios de empleo medidos, y encontró que los lazos moderadamente débiles generan más movilidad laboral que los contactos estrechos. Con un matiz que conviene no perder: la relación tiene forma de U invertida, así que a partir de cierto punto el lazo demasiado lejano deja de servir.

La lectura práctica para septiembre es concreta. La persona que te va a abrir una puerta este año suele estar en tu segundo círculo: alguien con quien coincidiste en un proyecto en 2023, con quien hablas dos veces al año y a quien aprecias sin haber comido nunca con él. Esa lista existe. La tienes en el móvil y lleva meses sin tocarse. Empieza por 10 nombres, una conversación por semana, sin pedir nada la primera vez.

Y la marca personal, que a mucha gente le suena a escaparate, es solo esto: que cuando alguien pregunte por ti en una reunión a la que no estás invitado, haya algo concreto que decir. Publicar una vez por semana sobre lo que sabes hacer sale más barato que buscar trabajo durante 10 meses.

3. Diseña un plan que te proteja y que te haga crecer

Un plan que sirva cabe en una página y responde a 4 preguntas: dónde quieres estar dentro de 2 años, qué te falta para llegar, qué harías si mañana te comunican que tu puesto desaparece, y con cuánto margen económico cuentas para decidir sin prisa. Las dos primeras son de crecimiento y las dos últimas son de protección. Lo habitual es contestar unas o las otras. Casi nunca las cuatro.

El escenario de salida hay que escribirlo aunque estés convencido de que no va a pasar, porque el día que pasa nadie piensa con la cabeza fría. Si tu empresa anuncia una reestructuración en enero y tú llevas ese folio escrito desde septiembre, la conversación con la dirección de RR.HH. es otra: llegas sabiendo qué quieres pedir, cuánto vale tu antigüedad y a qué puerta vas a llamar el lunes siguiente. Quien improvisa esa conversación firma lo primero que le ponen delante.

4. Busca aliados, y ayuda profesional si puedes permitírtela

El dato español más útil que he leído este año lo publica LHH, la firma de recolocación del grupo Adecco, en su XIX Informe sobre Outplacement: sus participantes encontraron empleo en 5 meses de media, frente a los 10,8 meses del conjunto de personas desempleadas en España. Entre los mayores de 45 años la distancia se abre hasta 5 meses contra 13,5. Hay que leerlo con la cautela que merece, porque lo firma una empresa que vende ese servicio y compara a sus propios clientes con la media nacional.

Aun así, dentro del informe aparece otro número que apunta en la misma dirección que el estudio de Science: el 33% llegó a su nuevo empleo por contactos.

Buscar ayuda no consiste solo en pagar a alguien. Consiste en tener 3 personas a las que puedas llamar para que te digan si tu plan se aguanta. Y en aceptar que a los 45 esto nadie lo hace bien en solitario, tú tampoco.

La investigación sobre mentoring es modesta y honesta al respecto: el metaanálisis de Lillian Eby y sus colegas, publicado en el Journal of Vocational Behavior con casi 5.000 profesionales analizados, encuentra efectos pequeños pero consistentes sobre el reconocimiento y la progresión de carrera. Pequeños y consistentes durante 20 años es lo que necesitas cuando el mercado se estrecha y tú tienes 50.

Lo que septiembre puede y lo que no

Septiembre no arregla nada por sí mismo. Tiene una ventaja concreta y limitada: coincide el momento en que las empresas revisan sus planes con el momento en que tú tienes la cabeza más despejada del año, y esas dos cosas no vuelven a juntarse hasta dentro de 12 meses. Lo que hagas estas 4 semanas no te garantiza nada. Y aun así cambia mucho la posición desde la que llegas a enero.

En los últimos 12 años como mentor he visto a demasiada gente empezar a ocuparse de su carrera el día que perdió el empleo. Cuando se quisieron dar cuenta del error, en algún caso era muy tarde y lo pagaron con un periodo largo fuera del mercado laboral. Estaban desactualizados, además de poco prevenidos para lo que les acababa de suceder. La buena noticia es que, una vez adquirieron conciencia del error, y con la ayuda adecuada, jamás se vieron de nuevo en la misma situación.

El mejor plan de carrera se diseña cuando todavía no te hace falta.

Si tienes la sensación de que en cualquier momento puedes perder tu empleo y te preocupa esa situación, bien por la edad que tienes, bien por las circunstancias en las que te encuentras, no dejes que sea tu empresa la que decida sobre tu futuro. Comienza hoy mismo a invertir en ti, en descubrir tu capital de carrera, en diseñar tu plan, en tomar las riendas de tu futuro profesional. No delegues eso porque en cualquier momento pagarás un peaje muy alto.

Y si no sabes por dónde empezar y sientes que necesitas ayuda, te invito a echar un vistazo a mimentoria.net y descubrir mis dos programas de mentoring: CREA Liderazgo, para quien quiere mejorar su capacidad de autoliderazgo y de influencia, y CREA Carrera, para quien quiere, además, diseñar un plan que le lleve al siguiente desafío, y hacerlo llevando el timón, no yendo a remolque de lo que decida su actual empresa.

Ambos programas los puedes hacer en paralelo y, lo más importante, sin romper tu presupuesto. Mimentoria.net es mentoring premium asequible para cualquier perfil profesional.

Y si tienes dudas, me escribes a jordi@humanizersacademy.com y te responderé encantado.

Ver CREA Liderazgo y CREA Carrera


Fuentes

  • Challenger, Gray & Christmas, informe mensual de enero de 2026. challengergray.com
  • Live Data Technologies, publicado por Bloomberg, «Middle Manager Jobs Make Up 30% of White Collar Layoffs», 15 de marzo de 2024. bloomberg.com
  • Korn Ferry, encuesta Workforce 2025 sobre 15.000 trabajadores de 10 países, abril de 2025. kornferry.com
  • Rajkumar, K., Saint-Jacques, G., Bojinov, I., Brynjolfsson, E. y Aral, S., «A causal test of the strength of weak ties», Science, vol. 377, n.º 6612, 2022. science.org
  • LHH, XIX Informe sobre Outplacement, mayo de 2025, con datos de 2024. lhh.com
  • Eby, L. T., Allen, T. D., Evans, S. C., Ng, T. y DuBois, D., «Does mentoring matter? A multidisciplinary meta-analysis», Journal of Vocational Behavior, 72(2), 2008.
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